martes, 7 de julio de 2015

El esperanzador futuro de Dragon Ball

Ya hace meses que se estrenó la nueva película de Dragon Ball Z: La Resurrección de Freezer, y fue hace escasos días cuando pude verla en versión original subtitulada para poder así comentar mi impresión sobre la misma. Al contrario que sucedió con La Batalla de los dioses, esta película que tiene como protagonista a uno de los villanos más queridos de la obra de Toriyama me ha gustado mucho. Se trata de una cinta que conserva esa magia especial que el universo Dragon Ball ha ido plantando tras su paso y en muy buena medida da explicaciones bastante consistentes para lo que son los arcos argumentales de Dragon Ball sobre situaciones acontecidas en el pasado y también resuelve algunos enigmas o preguntas en un intento por concretar en cierto modo toda la historia de forma coherente y que, al menos, cuando visionas la películas tengas la sensación nuevamente de estar viendo un capítulo de la serie original.
Si bien no alcanzó a ser tan mágica como otras grandes cintas de entonces o la propia serie, al menos recuperó ese brillo perdido en La Batalla de los dioses y dota de un mayor protagonismo y gracia al resto de personajes clásicos de la serie, si bien es cierto, la película dura unos 90 minutos aproximadamente (de las más largas sino la más larga de la franquicia) y el único aspecto negativo podrá ser el “aceleramiento” del guión en la última parte de la misma pues todos los primeros 45 minutos me parecen sencillamente espléndidos. Luego ya flojea un poco por el margen de tiempo, si le hubieran dado una duración de 110 o 120 minutos y hubieran explotado un pelín más la batalla final, desde luego estaríamos ante la mejor película de Dragon Ball Z.
Pero al margen de todo ello, no solo esta cinta me causó una agradable sensación sino que semanas después, hace apenas unos días, se estrenó por fin Dragonball Super, la nueva serie que continua tras los acontecimientos de Majin Boo y la cual comenzó de una manera estupenda, me encantó. El primer capítulo ya apunta maneras, para empezar ya da la sensación de que Dragon Ball Z nunca acabó, inicia con un estupendo resumen acompañado por el tema musical instrumental de Cha La Head Cha La y se desarrolla con la misma idoneidad que la serie clásica aportando su toque cómico, dando incluso algunas interesantes explicaciones y dejando entrever que se nos avecina un arco argumental como poco entretenido.
Parece ser que por fin tendremos algo digno que deje a la firma Dragon Ball donde se merece y no animuchos de tres al cuarto como Saint Seiya Omega en el caso de la clásica obra de Masami Kurumada… Tengo muchas esperanzas en Dragon Ball Super, las primeras impresiones son muy importantes y a veces decisivas; de manera que por el momento seguiré fiel cada domingo el nuevo capítulo de Dragon Ball Super a la espera de que alguna cadena se decida a emitir la serie en nuestro país.

lunes, 25 de mayo de 2015

Saint Seiya Soul of Gold. Sentimientos encontrados.

Me he puesto al día con Saint Seiya Soul of Gold y debo decir que la serie me ha producido una serie de sentimientos encontrados. Como serie realmente no vale absolutamente nada, se nota a kilómetros que está pensada para vender muñecos y que no busca profundidad alguna más que simplificar un argumento en el que se puedan usar los caballeros de oro como protagonistas. Sin embargo, pese a esa obviedad, la serie ha conseguido engancharme y principalmente se debe a algo que por ejemplo Saint Seiya se pasó por el forro, y es el respeto hacia el material original.
En esta serie los protagonistas son los caballeros de oro, que aparecen misteriosamente resucitados en el reino de Asgard tras haber sido derrotados en Hades. A partir de aquí se intenta trazar una historia con cierto interés pero respetando la serie original y aludiendo constantemente a ella recordando situaciones pasadas o sencillamente dando a entender que, efectivamente, la serie es una continuación de aquella. 
Por otro lado destacan los diseños, como la mayoría de series “nuevas” de animación que recuperan personajes clásicos (Sailor Moon, Dragon Ball, Digimon….) los diseños se amoldan a los tiempos actuales con dibujos escuchimizados y poco detallados en la mayoría de planos pero a diferencia de Omega, mantiene los diseños originales y las armaduras, es coherente con lo que el universo de Saint Seiya dejó tras tantos años, y esa coherencia, ese respeto por la original y, en menor medida, ese intento de los guionistas por dotar de mayor complejidad a las historias de cada personaje, hace que aunque la serie en sí se vea a kilómetros mediocre, tenga su interés y creo que va a triunfar.
Eso sí, me llama la atención como Toei insiste una y otra vez en argumentar que los caballeros están “infectados” por algún tipo de mancha extraña que les absorbe los poderes y los debilita… Ya lo vimos con la mierda espacial de Omega y lo vemos ahora con esas manchas rarunas que me imagino tendrán que ver con su resurrección y con el hecho de que sus armaduras tengan ahora una forma divina. Veremos a ver que pasa, pero creo que si resuelven bien la trama de porque han resucitado, podremos tener una serie al menos interesante.

Un saludo.

sábado, 16 de mayo de 2015

Llega Eurovision

Un año más llega el festival de Eurovision en la que será ya su 60 edición, seis décadas de un certamen que, digan lo que digan sus detractores, se ha afianzando como uno de los eventos musicales más importantes del mundo y cuya repercusión y relevancia ha lanzado al estrellato a miles de artistas que ahora son muy conocidos en todo el mundo, algunos de ellos incluso auténticos ídolos. Con el paso de los años, el festival ha ido adaptándose y modernizándose, ha ido incluyendo a más países cada año, algunos incluso de fuera de Europa, hasta verse obligado a tener que realizar dos semifinales para seleccionar los 26 países que se disputarán la victoria en el festival. 
Como siempre, el quinteto de países que participa directamente sin necesidad de pasar por semifinales son Reino Unido, España, Alemania, Francia e Italia (el denominado Big Five) que son el principal sustento económico del certamen al margen del gasto organizativo que el país anfitrión debe afrontar para su celebración y que, por lo tanto, también tiene derecho a participar directamente en la final. Estos seis países ya disponen de plaza en la final junto con la principal novedad de esta edición, que es la participación de Australia en el certamen; sí, habéis leído bien, este año el país oceánico participará en las mismas condiciones que el resto de países en calidad de “invitado”. El motivo de esta invitación se debe a que la cadena australiana SBS emite desde hace 30 años el festival como uno de sus grandes programas y que cuenta con una gran cantidad de seguidores allí. 

Si bien no es el primer país no europeo que concursa, sí que es el primero en la historia que participará sin ser miembro activo de la UER (Unión Europea de Radiodifusión) y en principio únicamente lo hará este año con motivo del 60 aniversario del festival salvo que posteriormente se llegase a un acuerdo. En el caso de que Australia ganase la edición de este año, el próximo festival no se celebraría en dicho país debido a la lejanía del mismo; por eso en ese supuesto el festival se celebraría en una ciudad europea (imagino que previo sorteo) y estaría organizado conjuntamente por la cadena SBS y por la televisión de ese país europeo siendo nuevamente invitada Australia a participar. 

Para quien no lo sepa, la UER es una organización internacional de emisoras y cadenas de radio difusión públicas de diferentes países europeos. Entre sus funciones se encuentra la de organizar intercambios de programas, coordinar posibles co-producciones, gestionar las redes de comunicación Euroradio y Eurotelevisión, etc… Su fundación tuvo lugar el 12 de febrero de 1950 por 23 radiodifusoras de Europa Occidental y la zona del Mediterráneo, entre las cuales se encuentra España. En la actualidad son 73 los miembros activos: 56 son emisoras y cadenas de Europa, Norte de África y Oriente próximo (De ahí que algunos países de esas zonas, sin ser europeos, como Rusia o Marruecos puedan participar en el festival) y 45 entidades y grupos empresariales de 25 países del resto del mundo, con colaboraciones estrechas como la Unión Asía-Pacífica de Radiodifusión (ABU) o la Organización de Telecomunicaciones Iberoamericanas (OTI) También voy a destacar que la UER no tiene relación directa con la Unión Europea en sí, sino que es una entidad independiente. 

Para ser miembro de esta entidad se requiere la aportación de ciertas cantidades económicas y estar al corriente en el pago de las mismas, estando países como España, Reino Unido, Francia, Alemania o Italia a la cabeza de las aportaciones. 
El LX festival de la Canción de Eurovisión se celebra este año en Viena tras la victoria el año pasado de la cantante Conchita Wurst en representación de Austria con la canción “Rise Like a Phoenix”. Será la segunda ocasión en la que Austria organice un festival de Eurovisión, la vez anterior fue en 1967. Este año la gala será conducida enteramente por mujeres y la propia Conchita Wurst actuará como presentadora en las conexiones con la sala de espera denominada “Green Room”. Este año participarán 40 países, 39 de los cuales forman parte de la UER; además regresan Chipre, Serbia y República Checa

Por su parte, Ucrania no participará en esta edición por problemas económicos y políticos causados principalmente por la inestabilidad que atraviesa la nación a causa de la anexión de Crimea con Rusia y los conflictos militares en el este del país; sin embargo la cadena ucraniana retransmitirá el festival. Otros países que no participarán serán Andorra, Eslovaquia, Mónaco y Croacia, países que participaron en años anteriores y que desde la edición 2014 han dicho que de momento no regresarán al certamen; y otros países como Luxemburgo que no consiguieron apoyo económico suficiente; Turquía, que no está de acuerdo con ciertas normas como el pase directo a la final de los denominados Big Five aunque parece ser que regresarán en 2016. Tampoco participarán Bosnia y Herzegovina ni Bulgaria, también por problemas económicos. 

Bajo el lema Building Bridges (Construyendo puentes), los organizadores quieren hacer referencia al carácter unificador de la música sin tener en cuenta fronteras, culturas o idiomas. Además, pretende aludir al que fue el objetivo original del certamen, que era unir a los países después de la Segunda Guerra Mundial. 
Como sea, los aficionados al certamen ya tenemos gana de volver a pasar esa noche, en mi caso típicamente familiar, donde se comentan las canciones y se hacen porras para ver quién gana o deja de ganar… No sé, es una costumbre que desde bien niño tengo y reconozco que me gusta bastante. Si bien es cierto que soy plenamente consciente de la dificultad que tenemos para ganar, casi imposible dadas las “circunstancias” que rodean siempre a las votaciones y a los amiguismos entre países que siempre hacen que los primeros puestos sean para países claramente del este, debo reconocer que en los últimos años se ha ido intentando mejorar este aspecto y las votaciones han sido un poquito más justas en mi opinión, pero queda mucho por hacer y sigo viendo un poco caótico el sistema mixto de votaciones entre público y jurado profesional. 

Si Pastora Soler en su momento no consiguió alzarse con la victoria o al menos estar en el top 3 con la perfecta interpretación que hizo en todos los sentidos, dudo mucho que vayamos a comernos un colín en festivales venideros; también es verdad que este año, España está entre las favoritas para ganar, pero no es menos cierto que todos los años, o al menos estos últimos, también lo estaba y al final “miau”. 

Sea como sea, este año apostamos por un tema bastante eurovisivo a mi parecer, interpretado por la cantante Edurne. El mismo se titula “Amanecer” y sigue un poco la línea que hemos marcado en los últimos 3 años con temas musicales a medio camino entre lo marchoso, lo pop y la demostración de un torrente de voz. Temas bailables y pegadizos que es sin duda lo que nos da un poco más de esperanza para estar, por lo menos, en los puestos altos. 
El martes 19 tendrá lugar la primera semifinal, que retransmitirá TVE y en la que participarán: Grecia, Macedonia, Estonia. Países Bajos, Moldavia, Finlandia, Bélgica, Armenia, Serbia, Dinamarca, Bielorrusia, Rumania, Rusia, Albania, Georgia y Hungria. De esta semifinal saldrán 10 países para la final. 

Por su parte, el jueves 21 se desarrollará la segunda semifinal, de la cual saldrán otros 10 países más y en la cual participan: Noruega, Irlanda, República Checa, Lituania, San Marino, Malta, Portugal, Montenegro, Suiza, Azerbaiyán, Eslovenia, Letonia, Polonia, Islandia, Israel, Chipre y Suecia. 

Finalmente el sábado 23 tendrá lugar la final donde los 20 países que superen las semifinales se unirán a los 7 países con pase directo y seré entonces cuando se celebre ese espectáculo tan visual y atractivo como viene siendo estos últimos años en los que, tristemente, no siempre es la mejor canción la que gana… Pero eso, es otra historia. 


viernes, 24 de abril de 2015

Un año desde el cierre, recordando Parpayuela

Este sábado 25 de abril se cumple un año del cese de emisiones de Parpayuela Radio, una efeméride que irónicamente coincide también con mi cumpleaños haciendo que el mismo sea un poco más amargo. La emisora Parpayuela Radio era un referente en Mieres, a través de casi 30 años de programación, que también se cumplirían este día, se potenció la cultura y la participación ciudadana mediante algo tan hermoso como es la radiodifusión.
La radio en la escuela
Durante algunos años, los primeros de vida, Parpayuela pasaba despacito como una radio pequeña formada por unos amigos que les encantaba la radio y hacían sus programas con la mayor de las ilusiones. Poco a poco, ese bien hacer, ese amor por la radio, se reflejó en la ciudadanía y con el paso del tiempo la emisora fue creciendo y adquiriendo una relevancia significativa en el día a día mierense hasta convertirse también en la emisora de toda la Montaña Central y en una de las pocas, sino la única en Asturias, cadena de radio en emitir 24 horas al día programación propia.

Más de 100 personas conformábamos el equipo de esta radio, personas que vivimos la radio como una pasión, como nuestra vida, y que con nuestro esfuerzo desinteresado realizamos programas que nada tienen que envidiar a las cadenas “profesionales”. Todo tenía cabida en Parpayuela, cualquiera podía ir y dejar clara su posición frente a cualquier tema, la variedad y riqueza de sus programas la hacían única. Había tertulias, música, debates, humor, magazines… Un amplio abanico de programas de una calidad que puedo asegurar con total tranquilidad que ninguna emisora asturiana ofrece en la actualidad.

Yo comencé mi andadura radiofónica en esta casa acompañado de mi buen amigo Isaac (Sasi), quien tristemente falleció el pasado diciembre de 2014 conservando aún la ilusión de volver a hacer un programa radiofónico conmigo… Y comenzamos los dos, tan ilusionados y contentos con un espacio que titulamos Entre amigos y que poco a poco fue adquiriendo relevancia en la emisora y acabó siendo uno de los programas más divertidos de la misma formado por un montón de amigos que han aportado mucho al mismo como son Bárbara, Carlota, Fran, Guto, Borja, Pablo, Adrián, Laura, Sasi, Tino y tantos y tantos invitados y amigos que se lo pasaron en grande con nosotros.

Cabina de control del estudio 1
Sin embargo el primer proyecto que llevé a cabo en la emisora fue con Roberto Espina y aquel Cineclub 94.0 que iniciamos en el bar La Carbonera y finalizamos en La Casa de Cultura de Mieres, en el cual proyectábamos una película y la comentábamos posteriormente con los asistentes. Aquello era un intento por trasladar la radio fuera de los estudios y acercarla a la ciudadanía, una motivación que se convirtió en una constante cuando Parpayuela aparece en la difunta Feria de Muestras de Mieres con un stand que daba prácticamente toda la vida al ya moribundo evento. En aquel entonces fuimos el equipo de Entre amigos los que a modo de reporteros recorríamos la feria en busca de opiniones de la gente, de stands y de autoridades.

Conforme el tiempo iba pasando, Entre amigos comenzó a quedarse pequeño y la emisora nos cedió media hora más de programa. Además, comenzamos un ciclo quincenal de programas especiales para la tarde de los domingos que derivó en un magazine titulado El Séptimo día y en el cual todos los temas tenían cabida. Era un programa cultural que comenzó con una duración de 2 horas y acabó con 3 y hasta en ocasiones 4 horas seguidas de radio en riguroso directo. 

De este programa guardo un maravilloso recuerdo, fue el espacio que me curtió como locutor y en el cual tuve la ocasión de contar con un montón de compañeros como Tino, Dani, Bárbara, Carlota, Jaime, Fran, Miguel Moya, Manu, Cristian, Fernando, Pablo, Chus, Laura… y muchos otros compañeros que ocasionalmente nos acompañaron. Fue un programa en el que participaron invitados como el humorista José Mota, el actor y presentador Antonio Garrido o el periodista y escritor Miguel Blanco entre otros. Además, el programa colaboró activamente con La Casa de las Lenguas de la Universidad de Oviedo ofreciendo una serie de programas especiales realizados por los alumnos de la misma y bajo la dirección de nuestra compañera Bárbara Fernández.
Recibiendo el premio al mejor programa de radio
Este esfuerzo y esta ilusión en hacer radio fue premiada en el año 2009 con el galardón que otorga la Asociación de Telespectadores y Radioyentes de Asturias al mejor programa de radio, una distinción que nos llena de orgullo y agradecimiento por la confianza depositada en nuestro espacio.

Pero a nivel personal, mi vinculación a la emisora fue más allá que la realización de todos estos espacios radiofónicos; siempre estuve presente en labores de técnico de sonido para prácticamente todos los programas que se emitían y también llegué a conducir alguno de ellos en sustitución temporal de algunos compañeros como el informativo, el magazine matinal o Conexión Futbol, donde se retransmitía el partido del Caudal deportivo. Pero uno de los trabajos que atesoro con más cariño y de los que guardo un grato recuerdo es sin lugar a dudas mi participación en el programa Radio Cole y posteriormente La Radio en la Escuela.

Aquel espacio donde los protagonistas eran los niños de los diferentes centros escolares de la región me parecía fantástico. Yo me desplazaba por todos esos colegios y disfrutaba de esas conexiones en directo, especialmente me pareció emotivo el programa realizado en el colegio de educación especial de Santullano o el cariño con el que fui recibido en el colegio de Piñeres… Son cosas que se quedan en el recuerdo.
El equipo del programa "El Séptimo día" en su último programa
Ahora, aun después de un año de tan fatídico suceso, me resulta imposible creer que sea cierto el hecho de que el 94.0 fm esté en silencio, que Parpayuela no emita ni una sola voz de tantos y tantos amigos y compañeros; es algo realmente doloroso y muy triste para quien como yo, queríamos la radio mucho más allá de ser un entretenimiento. Muchos de mis compañeros, que hoy forman parte de Asociación Cultural Parpayuela celebrarán una comida en la que se charlará con especialistas sobre estos cierres de medios de comunicación, comida a la que yo personalmente no asistiré primero por causas económicas y segundo porque a mi entender una comida debe ser motivo de celebración y de alegría. Para mí desembolsar una cantidad de dinero para ir a comer y no disfrutar la comida, sabiendo además que en su momento hubo por mi parte y por parte de algunos compañeros propuestas para que, de alguna manera, Parpayuela radio siguiera funcionando mediante la aportación de compañeros y comerciantes, es casi hasta una ofensa, pero donde sí estaré presente con todo el dolor de mi corazón será en el acto que tendrá lugar el mismo viernes 24 a las 12 de la mañana delante del Ayuntamiento de Mieres.


Yo sigo creyendo en la posibilidad de recuperar el proyecto radiofónico en Mieres, lamentablemente son pocos los que comparten en esta idea, pero sinceramente creo posible que el 94.0 fm pueda volver a emitir; lamentablemente en mi caso no tengo ni los conocimientos ni la capacidad logística para poder hacer algo así y lo que existe hoy en día no se utiliza ni parece ser que vaya a dar uso en un futuro cercano, así que aguardaré con resignación el devenir de los acontecimientos y seguiré guardando en el recuerdo esos momentos que Parpayuela Radio me concedió… Hasta siempre Parpayuela Radio, aunque yo en mi absoluta fe y esperanza prefiero decir un, hasta pronto.

El día ha sido duro, nada te consuela, prueba a poner la radio sintoniza Parpayuela…

sábado, 18 de abril de 2015

Opinión/Comentario de la serie Daredevil

Ayer mismo acabé de ver la serie Daredevil, el nuevo proyecto para televisión de la división productora de Marvel Comics, que se ha estrenado de forma íntegra en la plataforma televisiva online Netflix y debo decir que me ha sorprendió enormemente, es posiblemente una de las mejores series que he visto de súper héroes y he visto una cuantas al margen de las que sigo regularmente semana a semana. Es una serie que ha conseguido captar de forma absolutamente espléndida el espíritu del personaje, el alma de los cómics, el tono de las historias del diablo de la cocina del infierno y plasmarla con una sencillez pasmosa en 13 episodios de 60 minutos cada uno, y con recursos bastante limitados demostrando que no siempre los efectos especiales y una alta inversión tecnológica hacen a una serie buena.
Para empezar, aunque pueda parecer una tontería, la serie cuenta con un opening muy molón, a mí siempre me ha gustado que las cosas comiencen con un tema que simbolice de algún modo al producto que representa ya que de algún modo me transmite esa emoción de saber que tras ese minuto de cabecera me espera un nuevo capítulo. El mismo es una sucesión de imágenes representativas de la justicia, el crimen y la ley creadas con un efecto visual de sangre derramándose que finalmente dibujan la figura del Daredevil más clásico.
En cuanto al argumento, no puede ser más sencillo y mejor, básicamente y para no dar ningún spoiler lo que nos narra toda la serie es el origen de Daredevil tal como lo conocemos y el origen de su gran archienemigo Wilson Fisk, cuyo nombre de villano por todos conocido es Kingpin. Las historias de ambos personajes, como se forjaron, las relaciones que mantienen entre ellos y entre sus conocidos, son el pilar fundamental de una trama que se sustenta además con pequeñas sub tramas relacionadas y llevadas a cabo por otros personajes secundarios que al final resultan ser mucho más importantes de lo que parecían en un principio.
La serie huye de los estereotipos marcados por la firma Marvel en sus películas y otras series, si bien películas tiene muchas, series realmente solo se pueden contar por el momento dos: Agentes de Shield y Agente Carter, y ambas mantienen un corte serio pero moderado y cercano al tono de su mundo cinematográfico. Pues bien, en Daredevil todo se torna mucho más oscuro, es una serie más dura, con bastante más violencia, y con un guion lineal que no abre misterios paralelos porque sí, con afán de aletargar el climax de la serie.
Quiero decir con esto que, al contrario de lo que sucede con el 99 por ciento de las series, no solo de súper héroes sino de cualquier género, en estos trece episodios no hay rellenos absurdos ni tramas paralelas que desvíen la atención de la historia central, inicia y concluye con igual maestría. 
Otro punto a favor de la serie es, como no podía ser de otra manera, su conexión con el universo cinematográfico y televisivo de Marvel ya que, aunque de forma más sutil que Agentes de Shield, también Daredevil tiene nexos de unión. Como digo no son tan pronunciados como otras producciones de la factoría ya que se centra toda la historia principalmente en los personajes correspondientes y en ese barrio marginal de Manhattan denominado “Hell´s Kitchen” (La Cocina del Infierno) pero están presentes constantemente en el ambiente de la serie. Por un lado en los diálogos de los personajes que en varias ocasiones aluden al Capitán América, a Hulk o al martillo de Thor.
Detalles como un cuadro que guarda uno de los personajes secundarios aludiendo a la batalla en Nueva York de los Vengadores o el hecho de que el boxeador que se enfrenta al padre de Matt Murdock, alias Daredevil, sea uno de los personajes que han aparecido en Agentes de Shield; pero no voy a desvelaros tampoco todas las sorpresas, simplemente destacar que la serie aun siendo tan distante en formato y tono con otras producciones de Marvel puede igualmente fundirse en el complejo universo creado por la fábrica de las ideas.
En cuanto a las interpretaciones, todos están muy bien, especial mención al propio Daredevil y a Wilson Fisk interpretados respectivamente por los actores Charlie Cox y Vicent D´Onofrio. El resto del reparto lo completan Rosario Dawson, Elden Henson y la bellísima Deborah Ann Woll. No menos adictivo y atrayente es el hecho de que la serie sea la primera de cuatro producciones televisivas que prometen ir por el mismo camino como son Marvel´s A.K.A. Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist que confluirán en otra serie más donde se unirán formando al grupo conocido como “Los Defensores”.
Por tanto muchos motivos para ver esta serie y muchos otros para disfrutarla como una de las grandes series del año, una revelación y una autentica pasada, ojo, no lo digo yo, en apenas 4 días es la segunda serie más pirateada y más vista por detrás de juego de tronos y la crítica se ha deshecho en halagos hacía ella, algo tendrá.
Así que nada, a la espera de disfrutar de las próximas series Marvel, de las próximas pelis Marvel y mientras tanto a ver también las de la competencia porque por ejemplo Flash, me tiene con muy buen sabor de boca…. Veremos a ver qué pasa.

jueves, 16 de abril de 2015

Comentario/crítica de Final Fantasy Record Keeper

No soy muy de videojuegos para el móvil al margen de los simples y sencillos juegos de toda la vida que incluyen casi todos los modelos, no me resulta cómodo jugar en ese formato y siempre he preferido para eso la videoconsola. Sin embargo, siempre hay excepciones y una de ellas es sin lugar a dudas Final Fantasy Record Keeper.
Este juego de la popular franquicia ha sido todo un descubrimiento y merece la pena comentarlo un poco ya que mis buenas viciadas me pego. Se trata de un juego muy sencillo pero a la vez complejo, como siempre han sido los final fantasy más clásicos, nos propone en su argumento repasar las aventuras vividas en todas las entregas conocidas desde Final Fantasy I hasta el XIII en un sistema de combate clásico y en versión pixel, es decir como los primeros juegos de la saga.
La historia también es muy bonita, existe un reino de los recuerdos en el cual se recopilan a modo de cuadros todos los momentos que han conformado las historias de cada entrega, de este modo podemos volver a revivir mediante la selección y el desbloqueo de diferentes mazmorras todos aquellos momentos relevantes como visitar el reactor Mako de Final Fantasy VII o recorrer la región de Mist de Final Fantasy IV, toda una delicia para los fans y una paseo por las nostalgia a través de unos diseños súper divertidos.
Como digo, en este mundo se guardan en cuadros todos los momentos de cada una de las entregas de Final Fantasy y el encargado de velar por ellos es el Dr. Mog, un moguri muy simpático, y un día sucede algo inesperado, una fuerza oscura borra todos los cuadros para lo que Dr Mog te encarga recuperar esos recuerdos a través de las mazmorras de cada mundo y conforme se van superando, se van devolviendo los cuadros a la normalidad.
Pero no estás solo en la aventura, conforme avanzas en las mazmorras y vas pasando las diferentes pantallas, consigues recompensas que van desde un personaje de la franquicia que se une a tu equipo como Cloud, Tidus, Cecil o Tifa entre otros muchos hasta armas y equipación, diferentes objetos que te permiten crear habilidades y mejorar dicho equipo, piezas de mitrilo que son muy útiles para muchos aspectos del juego, etc…
Es un juego gratuito pero que, como muchos, permite comprar con dinero real más cosas para potenciar a tus personajes y añadir extras, eso ya es algo que cada uno debe valorar, pero en su conjunto es un juego completamente gratuito que puede jugarse sin gastar un euro y que os aseguro disfrutaréis como enanos.
Como dije antes el sistema de combate es a la antigua usanza, por turnos, y en este caso va por mazmorras que uno mismo selecciona y que disponen de varios niveles, durante todo tu pase por dicha mazmorra no puedes cambiar de personaje ni salir al menú de armamento ni cosas así, eso solo se puede hacer una vez terminas la mazmorra y antes o después de pasar por ella. Abandonar, perder, continuar, etc… conlleva el gasto de esos mitrilos que comentaba antes o esperar a que se rellene la barra de energía que rige el juego porque otra de las cosas que tiene este título es que no puedes jugar a todas horas cuando quieras ya que cada batalla consume una cantidad de “energía”, que se va recargando cada 3 minutos y cuando consumes toda ella únicamente te queda esperar a que se rellene o gastar mitrilos para rellenarla.
Como digo es un juego muy sencillo pero es altamente recomendable prestar atención al tutorial inicial para así comprender todas las posibilidades que tiene, conocer los tipos de objetos que hay y para qué sirven y aprender a desarrollar estrategias para potenciar a tus personajes y hacerlos más fuertes. El juego es dinámico y en constante cambio, es decir, el staff del mismo está siempre modificando y mejorando el juego en diferentes aspectos, cada cierto tiempo añaden un “evento” que te permite mejorar y conseguir objetos o personajes exclusivos, etc… la verdad es que es muy completo y adictivo, en la sencillez está lo mejor casi siempre.
Recomiendo enormemente la descarga de este juego, a los fans de la saga que no esperen ni un segundo más, les encantará, y a los no fans también. Bravo por Square – Enix, ahora lo ideal sería que saliera en una versión todavía más compleja y completa para las grandes consolas, pero el tiempo lo dirá.

domingo, 12 de abril de 2015

Primera impresión sobre Saint Seiya Soul of Gold

Como ya sucedía hace un par de años por estas mismas fechas, se ha producido el estreno de un nuevo anime de Saint Seiya y la expectación creada alrededor del mismo ha suscitado las mismas emociones y los mismos deseos que entonces muchos teníamos con Saint Seiya Omega. A priori en rasgos generales todo parece indicar que la serie es muy superior a Omega, y es cierto, tampoco era tan difícil.
El caso es que ya he visto el primer episodio, tenía muchas ganas de verlo, y evidentemente es muy prematuro juzgar la serie así como su argumento con solo una primera entrega, pero como hice entonces con Omega creo que es bueno aportar un punto de vista sobre lo que me ha parecido este primer episodio y por donde puede discurrir una trama que sinceramente me ha parecido cuanto menos interesante, aunque de momento hasta que avancen algo más, también un poco absurda.
La animación es buena, los dibujos vuelven a ser de estilo clásico pero modernizado, eso es ya un punto a favor. En cuanto a la historia, parece ser que alguien ha conseguido resucitar a los Caballeros de oro en Asgard para que estos desarrollen allí una misión y liberen al sufrido pueblo de la tiranía de un nuevo representante de Odín que tiene ganas de marcha. Sin desgranaros mucho debo decir que la historia en sí no me parece mala, es interesante y por lo menos parece ser que veremos en acción por fin a los Caballeros de oro clásicos como dios manda.
Lo que no me ha gustado es el marco temporal en el que se desarrolla la historia, según se cuenta discurre paralelamente a la batalla que disputan los caballeros de bronce en Los Campos Elíseos y eso me parece un fallo o cuanto menos un error por varios motivos que son de sobra conocidos y que no voy tampoco a comentar… Pero como digo, este es el único aspecto que me cojea un poco y tengo la esperanza de que cuando avance la trama se eche más luz al asunto y entendamos todos mejor el porqué de esta historia, aunque me da a mí en la nariz que de nuevo nos vamos a encontrar con un producto creado exclusivamente para que Bandai haga caja con nuevas armaduritas, por eso de las armaduras doradas divinas… Vamos a dejarlo.


En fin, veremos a ver qué pasa, Saint Seiya forever. Por cierto ¿Y el opening?